martes, 26 de abril de 2011

SOLICITUD DE BECA CURSO 2009/2010


Con la llegada del buen tiempo, en el mes de mayo, tiene lugar una de las más arraigadas tradiciones de los Colegios Mayores, la ceremonia de imposición de “becas”. La “beca colegial” consiste en la concesión de la dignidad de colegial mayor, el reconocimiento de que se está seriamente implicado en la tarea colegial, y que ha demostrado su identificación con los fines que el Colegio Mayor persigue. El nuevo colegial mayor está obligado a dar testimonio en su vida colegial, universitaria, profesional y personal de las virtudes y cualidades que el Colegio trata de fomentar en los jóvenes universitarios. Este título, con los derechos y obligaciones que lleva aparejados, lo acreditará en lo sucesivo como miembro de pleno derecho del Colegio Mayor. Es pues, una distinción que exige un alto grado de compromiso y responsabilidad. Por eso, la “beca colegial” tiene un profundo significado.

La beca debe recordarnos la ayuda recibida, de nuestros padres, de nuestros profesores, de nuestras compañeras, del equipo del Buen Aire, para movernos al agradecimiento, para aprovechar el don recibido y para devolver a otros lo que, antes, otros hicieron por nosotros.

¿Por qué?

Es propio de las personas preguntarse el porqué de las cosas. Es lógico, así, que nos preguntemos, no por su significado ni por su trasfondo histórico, si no por el sentido que tiene para cada una de nosotras el recibir la beca colegial.

Tras dos años de dura brega con los libros, los planos o los microscopios, hacemos un alto para celebrar el éxito en el camino emprendido. Hemos recorrido felizmente una primera etapa de nuestros estudios universitarios, la más dura, porque ahora ya contamos con experiencias nuevas, recursos a los que acudir, y amigas, verdaderas amistades con las que hemos compartido largas noches de entregas, o largas noches de fiesta, eternas sobremesas, intrigas en la tele, y alguna lagrima que se ha dejado escapar.

Llegamos al Buen Aire asustadas, de la mano de nuestros padres, sin saber exactamente a lo que nos tocaría enfrentarnos. Cada una traía sus propias historias, contadas por familiares y amistades que ya habían comenzado su experiencia universitaria. Sin embargo, ahora me doy cuenta de que todo es diferente, no es lo mismo escuchar como le gastaban las novatadas a aquella chica, que experimentar en primera persona la vergüenza de tener que declararte a un chico desconocido rodeada de gente que se lo está pasando en grande con la situación. Así, gracias a las ingeniosas inocentadas de las “veteranas” comenzaron a nacer vínculos entre nosotras, ayudándonos en las interpretaciones más difíciles durante nuestra particular “Lluvia de Estrellas”. Además, durante las convivencias conocimos a multitud de colegiales, que siempre han estado ahí para ayudar, en la medida de lo posible, ya sea recogiendo restos de paella como prestando trabajos imposibles de acabar.

Ahora mismo tengo en la cabeza mil y una experiencias vividas en el Buen Aire. No podré recordarlas todas con el paso del tiempo, pero sí a todas. Nunca podré olvidar a mis compañeras, con las que he compartido esta etapa de mi vida tan especial. Con ellas he conocido otros aspectos del mundo, otros puntos de vista, que me han hecho madurar, y todo gracias al Colegio Mayor. Como en toda casa, hay encuentros, discusiones y algunos roces, pero que al final acaban olvidándose quedando solo en un pequeño mal rato del que nos reímos ahora.

Alguna vez, alguien me ha preguntado qué tiene de especial un Colegio Mayor. Yo no sé si en todos las cosas serán más o menos iguales, pero el Buen Aire es especial. Su jardín, donde hemos dedicado tanto tiempo, paseos interminables evitando volver al trabajo, tardes de sol cuando se acerca el verano, y lugar por excelencia para las confidencias, allí nos lo hemos contado todo, fuera de las paredes de papel de pabellón, que a veces deseábamos romper para así poder estar todas juntas en las noches de tormenta. El comedor, y Pastori por supuesto, sus eternas broncas por coger dos piezas de fruta, que al final acaba por darte hasta tres naranjas para el zumo, y las largas sobremesas comentando las jugadas de la última fiesta. En la tele hemos reído, llorado y sufrido con las intrigas de los chicos de “El Internado”, y con el mundial de fútbol. La ancha, la ele, la estrecha y la biblioteca, el lugar que menos me gusta del colegio, quizá por las obligaciones que representa, pero que no restan valor a las madrugadas que he pasado con la mejor compañía que una puede desear. El salón de juegos representa para mí la vida en sí del colegio, allí es donde hemos vivido la mayoría de las experiencias en familia, todas juntas, Lluvia de Estrellas, las representaciones de las Cruces de Mayo y las eternas reuniones, luchando por la paella y la piscina, los dulces con chocolate en Navidad y los regalos anticipados de nuestras amigas invisibles. Además de los cursos de libre configuración, en los que hemos aprendido desde técnicas de primeros auxilios hasta nociones de economía, pasando por medio ambiente y buena alimentación. Y por supuesto, no puedo olvidar el pabellón, allí fuimos destinada toda la promoción 44. Es inevitable recordar cada momento vivido cuando paso por las habitaciones, las largas charlas en la 21, las “mini” fiestas de la 25, y la compañía en las duchas, donde nunca te encontrarías sola. Los eternos viajes en autobús, las mañanas con el desayuno en una mano y las carpetas en otra corriendo por todo el pasillo para no perderlo, los “intercambios intelectuales” entre todas para hacer más ameno el camino hacia el colegio. Y un lugar especial para mí, el calcador, ese que nos ha sacado de tantos apuros, en ese en el que hemos pasado tantas noches con maquetas y proyectos, en las que el tiempo pasaba tan deprisa que cuando te dabas cuenta ya era la hora de subir a la estrecha para ver amanecer. El Buen Aire es eso, el Buen Aire somos todas.

La beca colegial es, sobre todo, un símbolo. Lo importante no es el trozo de tela bordado con el escudo del colegio, aunque sin embargo tendrá un gran valor sentimental, lo importante es lo que representa: haber compartido una parte de mi vida con mis amigas y compañeras en el Mayor durante tres años, convirtiéndose en nuestra casa. La tela puede comprarse, venderse, perderse o reemplazarse, pero los años que he pasado en el Buen Aire y la forma en que esta experiencia ha cambiado mi vida, no.

Alba Iziar Montoya García

lunes, 25 de abril de 2011

EL SIGNIFICADO Y ORIGEN DE LA BECA COLEGIAL

A causa de la proximidad del acto colegial de clausura de curso e imposición de becas hemos hecho una pequeña investigación sobre el tema.

Siguiendo al profesor Enrique Alarcón, que trata de investigar el origen histórico del término, debemos apuntar que pueden ser dos los lugares a los que recurrir para establecerlo. 

Uno, el latino vitta, que dio origen al italiano antiguo beca, que significa “liga”, aquello que te liga a algo o a alguien, que te vincula, en este caso a una institución, a una comunidad humana. Quizás de ahí pasó a la nomenclatura universitaria española, pues, en el siglo XVI, el modelo de su atuendo era el del Colegio de los Españoles de Bolonia. 

Otro término casi homófono, bécah, era en hebreo sefardí la medida de medio siclo, es decir, siete gramos, o la moneda de plata u oro con dicho peso. Se ha sugerido que podría haber dado lugar a la acepción de beca como ayuda a la manutención de los estudiantes. Corominas, el autor de esta hipótesis, no encontró un fundamento textual a este significado, pero hace pocos años se editó el Liber praepositorum del Colegio de la Sorbona, y allí el profesor Alarcón encontró precisamente esta acepción de medida de valor. Hay una palabra semejante a beca, bachalarius: en efecto: el sefardí becah puede pronunciarse también bacah, ya que en las lenguas semitas sólo son significativas las consonantes, y las vocales se transmutan con facilidad. Así, el hebreo bécah o bácah, a través de bachalarius, podría ser el origen de los términos bachiller y becario.

En la práctica, el empleo de la beca también ha sido doble. De hecho, desde el principio, en colegios y centros educativos regentados por comunidades religiosas, algunos estudiantes, en atención a su comportamiento y sus especiales ligaduras al ideario de la institución, en definitiva a su vitta, a su vinculación, eran distinguidos con los colores y emblemas de la propia comunidad.

Por otro lado, la beca ha sido el atuendo distintivo de estudiantes que disfrutaban de una ayuda a la manutención, a saber, de los miembros de Colegios Mayores, que fueron fundados precisamente con este fin. 

Los tiempos cambian: los Colegios Mayores ya no sufragan la manutención de los estudiantes, y acoger una beca ya no es recibir bécah, monedas. Con todo, algo sigue siendo verdad en estos dos sentidos. Estamos aquí, no por nuestros méritos, sino por la ayuda recibida. Esas becas deben ayudarnos a recordarlo, para movernos al agradecimiento, para aprovechar el don recibido y para devolver a los que nos siguen lo que antes otros hicieron por nosotros.

domingo, 3 de abril de 2011

Éxito rotundo de la Paella del Buen Aire, gracias a todos.

Ayer sábado día 2 de abril fue un día memorable para el Mayor y sus colegiales. La Paella que tanto hemos esperado este curso resultó ser un éxito, y ha superado con creces nuestras expectativas. Si en el video promocional prometíamos hacer historia, ayer esto se hizo realidad. Pese a nuestra reducida comunidad colegial de este curso, en el Mayor se dio a cogida a 250 invitados tanto de otros colegios mayores como residencias universitarias de la capital hispalense.
Hay que agradecer la colaboración de todos tanto veteranos y novatos, como de los miembros de equipo directivo y el personal del Buen Aire, por haber prestado su tiempo, interés y esfuerzo a que un año más la Paella del Buen Aire nos haya dejado el mejor de los recuerdos. MUCHAS GRACIAS A TODOS.

viernes, 25 de marzo de 2011

Chasco del BA Volei Club

     El pasado jueves 10 de marzo tuvo lugar el segundo partido de nuestro equipo de voleibol favorito en el pabellón deportivo Ramón y Cajal.
Buen Aire – Derecho…


     A las 15:30 comienza el partido. Los nervios de todo el equipo estaban a flor de piel. Derecho era un contrincante a la altura del BA y, de nuevo, de la victoria dependía la permanencia en la liga. El partido sería reñido…

     Balón en juego. Las jugadoras lo dan todo en el campo, y comienzan a ganar, un punto tras otro, jugada tras jugada… Tras un tiempo que nos pareció interminable, un set completamente reñido, suena el silbato del árbitro: fin del primer set a favor del BA.


     El equipo estaba eufórico, los seguidores de las gradas no cabían en sí, las jugadoras del banquillo no podían permanecer sentadas… Sin más preámbulos, comienza el segundo asalto. El BA, con mucha más motivación, muestra su gran complicidad como equipo y dan ejemplo de un juego excepcional en la pista. Tras un duro y peleado set, el BA gana de nuevo.
Buen Aire 2 – Derecho 0.


     El partido era suyo, estaba a tan solo un set de la victoria, cuando en medio del tercero a Pachón, la jugadora más experimentada y entrenadora del equipo, le da una bajada de azúcar en medio del campo. Los ánimos del equipo caen por los suelos, la preocupación hace mella en las chicas, pero siguieron el partido en cuanto la jugadora se recuperó. La vitalidad del equipo fue en descenso, las chicas se desanimaron y Derecho comenzó a sacar ventaja… Set tras set se encontraron jugando el último, el definitivo, con la mala suerte de perder…

     Nuestro equipo de volei favorito está fuera de la liga, no obstante no esta todo perdido! El pasado sábado 12 de marzo se hubiera jugado la jornada deportiva “Santo Tomás”, en el Colegio Mayor Hernando Colón, pero debido a la lluvia se vio aplazado y se jugará el próximo sábado 26 de marzo. Ánimo equipo!!

domingo, 13 de febrero de 2011

TU COLEGIO MAYOR UNIVERSITARIO EN SEVILLA

Si estas buscando colegio mayor en la ciudad de Sevilla este es tu sitio. El colegio mayor Santa María del buen Aire ofrece un lugar para estudiar convivir y participar en el mejor de los ambientes universitarios. Ubicado en la antigua Hacienda de la Divina Pastora, declarada bien de interés cultural, el Buen Aire se encuentra es un entorno inmejorable para que el estudiante pueda sumergirse en la cultura andaluza así como en su arquitectura e historia. Por otra parte el ambiente colegial favorece la inmediata adaptación de los nuevos estudiantes a la vida universitaria. En el Buen Aire no hay novatadas. Todos los colegiales son tratados igualitariamente desde el primer momento. Los veteranos hacen las veces de hermanos mayores durante los primeros meses para los nuevos, de manera que se sientan como en casa y se vean integrados en la vida del mayor. Esta parte es importante, ya que en un colegio mayor la participación y la colaboración en la vida colegial son imprescindibles. Todos los colegiales nos esforzamos por llevar a cabo actividades tanto lúdicas como culturales en el mayor. Existiendo multitud de conferencias y charlas que se integran dentro del marco de la universidad de Sevilla y en las cuales contamos con la presencia de profesionales de todos los ámbitos.
En definitiva, en el colegio mayor Santa María del Buen Aire  encontraras tu sitio dentro de la vida universitaria en Sevilla.